La editorial

La edición en minúscula

Cumplimos veinticinco años y a la hora de hacer balance descubrimos que una de las cosas destacables es haber podido, aun inmersos en los impactantes acontecimientos de las últimas décadas (crisis económica, transformación digital, pandemia, etc.), aprender de la manera más intensa posible: experimentando. Con los años, nuestro entendimiento de lo que supone publicar se ha vuelto más denso y complejo, y también más ambicioso. Si tuviéramos que destacar algo de lo aprendido, serían tres cosas. La primera es que editar supone articular, a lo largo del tiempo y por medio de un catálogo, un punto de vista (sobre la literatura, claro, pero tam­bién sobre la sociedad). La segunda es que toda acción editorial (desde la selección del texto hasta la llegada del libro a las manos de quien, esperemos, lo lea) tiene consecuencias,es decir, es un proceso comunicativo. Y la tercera, que para ejercer este oficio hay que aprender a convivir con las incógnitas.

Las características de las colecciones pueden dar una pista de cómo, en estos veinticinco años, el catálogo se ha mantenido considerablemente fiel a las inquietudes ori­ginales de la editorial. Desde el principio nos hemos inclinado por organizar nuestro catá­logo a partir de criterios algo diferentes de los establecidos. (Por ejemplo, nunca hemos distinguido el ensayo literario de la narrati­va, como bien saben nuestros lectores.) Con el tiempo, las colecciones han llegado a seis, y todas ellas, también las más recientes, son resultado de ese mismo afán heterodoxo, que ahora, probablemente, ya esté más estableci­do en las librerías.

 

Los libros son seres vivos, tienen un carácter, cada uno de ellos suscita un entu­siasmo distinto y plantea retos también dis­tintos. No son comparables entre sí. Pero del total de dos centenares que de momen­to han visto la luz en nuestro sello, quizá podrían mencionarse los que supusieron un punto de inflexión en la trayectoria de la editorial. Verde agua, de Marisa Madieri, fue seguramente nuestra carta de presenta­ción; es uno de nuestros primeros títulos y nos permitió tener la satisfacción de dar a conocer a una escritora y comprobar que el entusiasmo que sentimos por su obra lo comparten muchísimos lectores. Años después tuvimos la misma experiencia con La isla, de Giani Stuparich. Algo parecido puede decirse de LTI. La lengua del Tercer Reich, de Victor Klemperer, que se ha conver­tido en una referencia ineludible para abor­dar la manipulación del lenguaje de la vida cotidiana bajo el nazismo. Mención aparte merecen los seis volúmenes de los Relatos de Kolimá, de Varlam Shalámov, una empresa titánica para una editorial de las dimensiones de la nuestra, y la recuperación de la obra de Shirley Jackson.

En estos veinticinco años hemos teni­do muy presentes algunas figuras tutelares, santos y santas patronos de la edición de dis­tintas épocas y tradiciones. Es crucial cono­cer la historia del oficio y sus puntos álgidos, también porque siempre hay alguien que lo ha hecho (lo que sea) antes que tú.

Antes hacía mención de tres cosas aprendidas. En realidad son cuatro. Faltaba decir que el proceso editorial es colectivo y que los oficios implicados en él son varios. A todos los que los llevan a cabo, y por supuesto a nuestros lec­tores, gracias.

Valeria Bergalli

Distinciones

  • Jocelyne Saucier, Plovien ocells, Premi Llibreter 2025 Altres literatures
  • Nona Fernández, MapochoPremio Cálamo Extraordinario 2020
  • Premio Nacional al conjunto de la obra de un traductor a Selma Ancira.
  • V Premio Esther Benítez de traducción a Daniel Najmías por París Francia, de Gertrude Stein.
  • Premio Nacional al conjunto de la obra de un traductor a Adan Kovacsics.
  • El 24 de agosto de 2010, en la ciudad rusa de Elábuga, Selma Ancira recibió el III Premio de Literatura Marina Tsvietáieva por sus traducciones de la poeta.
  • Premio Tendències a la Industria Cultural Emergente
  • XII Premio de Traducción Ángel Crespo a Selma Ancira por su traducción de Viva voz de vida, de Marina Tsvietáieva
  • Premio Qwerty 2009 a la Mejor Labor Editorial
  • Premio Qwerty 2008 a la Mejor Traducción a Ricardo San Vicente por su traducción de Relatos de Kolimá. Volumen I, de Varlam Shalámov
  • Knud Romer, Quien parpadea teme a la muerte, Premio Cálamo Otra Mirada 2008
  • Medalla FAD 2007

minúscula

es una editorial comprometida con la sostenibilidad ambiental.

imprime sus ejemplares en Cataluña.